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  • Foto del escritorFernanda de la Torre V

Soltar el arrepentimiento



INTRO: “Regrets, I have a few, but then again, too few to mention” Frank Sinatra, My way.


Nos equivocamos. Nos arrepentimos. Es parte de vida. El problema empieza cuando el arrepentimiento se vuelve una carga tan grande que ese error del pasado, roba la felicidad del presente. Pensamos y volvemos a pensar en cómo deberíamos haber hecho las cosas diferente, pero no podemos volver el tiempo atrás y esa decisión errónea no puede cambiarse. Pueden ser errores de juventud -o de madurez-, lo cierto es que esos errores y sus consecuencias, pueden nublarnos la felicidad durante años.


Dejar ir el arrepentimiento es posible. No es sencillo, pero es posible. Puedes liberarte de esa carga y dejar de permitir que el pasado empañe tu presente y futuro. Bien puede ser un hecho cometido hace unos días o hace muchísimos años; como bien dijo Charles Dickens: Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación.


Como siempre, todo comienza por una decisión: perdonarte y si es posible, reparar el daño que causamos. Aceptamos que no somos perfectos, nos equivocamos y no pudimos actuar de una mejor manera. Dejas ir el miedo, enojo y resentimiento que te llevaron hasta ahí y dejas ese error en tu pasado. Perdonarte no es fácil y quizá tome muchas semanas lograrlo pero es posible. Ese recuerdo que te causa tanto dolor, puede mirarse bajo los lentes de la compasión. Muchas veces, resulta más fácil perdonar de corazón a otros, que a uno mismo; pero vivir lamentándose del pasado no es la mejor receta para un presente feliz y mucho menos para un futuro maravilloso. Debemos dejar ir y ser firmes al respecto. Olvidar es difícil pero cada vez que te asalta el recuerdo doloroso que te avergüenza, puedes elegir un pensamiento diferente, como por ejemplo, contar tus bendiciones y centrarte en ellas. Requiere de disciplina, pero funciona.


Alguien me recomendó alguna vez escribirme una carta a mi misma pidiendo disculpas por ese error. Me sorprendió el resultado. Lejos de regañarme a mi misma, el resultado fue una carta compasiva, sin regatear el error, pero poniéndolo en una perspectiva menos dañina y dolorosa. Lo recomiendo.


El arrepentimiento y dolor estarán con nosotros hasta el día en que decidamos que fue suficiente. Depende de cada uno. Si has estado batallando con un arrepentimiento, hoy puede ser el día que decidas que eso debe terminar. Así que, hoy, ahora mismo, tienes el poder de cambiar tu vida sin permitir que la culpa sea quien la gobierne. ¿Será hoy el día?



Buen domingo a todos y gracias por leerme.


Espero tu opinión dejando un comentario en el blog, en mi cuenta de Twitter @FernandaT o enviando un correo a: info@neteandoconfernanda.com










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