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  • Fernanda de la Torre V

El fascinante Antiguo Egipto



Me pide un lector que narre mi viaje a Egipto y por qué lo encuentro tan fascinante. Con gustó. Fui en un viaje organizado por la Universidad Autónoma de Barcelona, con la que había tomado unos cursos de Egiptología en la plataforma Coursera, que recomiendo ampliamente. El grupo estaba formado por 31 personas fantásticas, tan interesantes en su propio estilo que sin duda todas merecen un artículo aparte y a las que, salvo una querida amiga, no conocía de nada. Viajamos con dos egiptólogos de lujo: Miquel Carceller y Ahmed, así que mejor imposible. Ahora bien, visitar Egipto en pleno julio, –aunque volvería a hacerlo, sin pestañear–, fue un reto. Confieso que a ratos no sabía si me iba a derretir o a desmayarme.

Este 2022, es un año “auspicioso” para visitar Egipto: el 14 de septiembre se cumplen doscientos años de que Jean François Champollion pudo descifrar la Piedra Roseta, abriéndonos las puertas para entender una cultura extraordinaria y también se cumplen cien años, el 25 de noviembre, de que Howard Carter exclamara que veía maravillas, al encontrar la tumba de Tutankamón, momento considerado como el más importante en la historia de la arqueología.

El Antiguo Egipto, es muy fácil de reconocer, pero muy difícil de entender. Cuando empiezas a estudiar, te das cuenta que lo poco sabes y lo mucho que te falta por aprender. Por ejemplo, La Gran Pirámide es, sin duda, imponente. Construida por el Faraón Khufu hace 4500 años, es reconocida como una de las Maravillas del Mundo Antiguo. De acuerdo a los que saben, su construcción tomó unos viente años y se requirieron más de dos millones bloques para realizarla. Fue el edificio más alto del planeta durante 3,800 años y el edificio de piedra más alto, hasta el siglo XIX con la construcción de los primeros rascacielos. El poder estar frente a ella es una gran experiencia, pero lo que me apasiona es tratar conocer y entender quienes eran esos astrónomos, médicos, matemáticos, ingenieros y artesanos que hicieron posible esa maravilla hace 40 siglos. Ellos, son la esencia del Antiguo Egipto o o Kemet, como lo llamaban sus antiguos habitantes.

Recuerdo que hace años, alguien que se cree muy culto, me dijo que la civilización egipcia no había aportado nada a la humanidad. Lo que dijo es una barbaridad. A los antiguos egipcios, entre muchas otras cosas, les debemos: el año de 365 días, el papel, la escritura, el maquillaje, la cerveza (gracias) el vino (gracias dobles) y la fabricación del vidrio, por mencionar algunas.

Cuando Alejandro Magno conquistó Egipto en 332 a.C. (y posteriormente, sus sucesores) en vez de imponer su cultura al país dominado, adoptaron la egipcia. Si hay una prueba de los fantástico del Antiguo Egipto, diría que es esa. ¿Ustedes qué opinan?

Feliz domingo a todos. Gracias por leerme.

Espero tu opinión dejando un comentario en el blog, en mi cuenta de Twitter @FernandaT o en mi correo: info@neteandoconfernanda.com




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