• Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Instagram Social Icon
  • Fernanda de la Torre V

¿Eres un vampiro energético?



¿Te dejan de contestar las llamadas? ¿Cancelan los planes que tenían contigo? ¿Te “sacan la vuelta”? ¿Será que eres un vampiro energético?


Una de mis amigas adora hablar sobre ella misma y enumerar sus problemas (que muchas veces no lo son) en su trabajo, su jefe o con su novio. Después de una larga conversación, suele preguntar: ¿Y tú, cómo estás? Antes de que pueda responder, recuerda que tiene que hacer algo importantísimo y termina la llamada. Al colgar con ella termino cansada y, lo confieso, un poco malhumorada. Siento que mi energía se esfumó por arte de magia.

De acuerdo con las leyendas o folklore de muchos países, un vampiro se alimenta de la sangre (vida) de los otros para existir. Un vampiro energético hace prácticamente lo mismo. Están tan centrados en sí mismos, son cínicos, no escuchan, tratan de dominar todas las discusiones (siempre creen que tienen la razón), critican todo y a todos; que después de pasar un rato o tener una conversación con ellos, nos hacen sentir enojados, cansados o tristes. De un modo inconsciente, absorben tu energía. Nos “quitan vida”. Probablemente, al leer estas líneas recuerdes a una o dos personas así. El problema que muchas veces pasamos por etapas complicadas y somos nosotros los vampíros energéticos. Ahí sí, es mucho más difícil darnos cuenta y reconocerlo.


El origen de este problema no es la mordida en el cuello de un ser colmilludo, sino la inseguridad. Y como a los vampiros les gusta que todos sean como ellos, intentan hacerte perder la confianza. Los “colmillos” que utilizan para ello es la crítica. Por eso, si estas criticando demasiado a los demás, debes poner más atención en el momento en que lo percibes sobre ti mismo. Si tiendes a criticar a otras personas, es una poderosa señal de que eres un vampiro energético. Otras señales de alarma para darte cuenta si eres un vampiro energético son: estar emocionalmente necesitado, adorar y compartir chismes, tener necesidad constante de reconocimiento (y de ser el centro de atención) y una adicción al drama.


Afortunadamente, a diferencia de las historias o el folklore en las personas mordidas por un vampiro están condenadas a ser uno de ellos eternamente; el ser un vampiro energético tiene solución. Para resolver un problema el primer paso es aceptarlo y para sanar tenemos que asumir la responsabilidad emocional de nuestras acciones y comportamiento. El camino del autoconocimiento no es fácil, pero es necesario. Finalmente, hay que aprender a escuchar y sentir empatía. Escuchar no soló se trata de oír las palabras que dice el otro, sino darles tu atención, que es un gran regalo.


No somos seres perfectos. Todos podemos tener “rachas” de vampiros energéticos; no importa. Lo importante darnos cuenta y tomar las acciones necesarias para empezar a sanar. No es fácil, pero vale la pena.


Buen domingo. Gracias por leerme.


Espero tu opinión dejando un comentario en el blog, en mi cuenta de Twitter @FernandaT o enviando un correo a: info@neteandoconfernanda.com



79 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo