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  • Fernanda de la Torre V

El azaroso viaje de Bertha y la F1


Bertha Ringer en 1870

“Voy a ver a la abuela” fue la escueta nota que Bertha dejó a su marido en la madrugada del 5 agosto de 1888, avisándole que iría a ver a sus padres. Nadie hubiera podido imaginar que esa nota marcaría el inicio de un viaje que es recordado hasta el día de hoy. Acompañada de sus hijos de 13 y 15 años, Bertha Ringer recorrió los 106 kilómetros que separan a Mainnhiem, su lugar de residencia a Pforzheim, su ciudad natal. Lo singular de este trayecto (además de que lo hizo sin autorización de su marido, un escándalo en esos tiempos) fue que no lo realizó en carreta tirada por caballos o a pié, sino en un automóvil.


Bertha tenía razones poderosas para realizar ese viaje, además de visitar a sus padres: demostrar que el carruaje de motor, invento de su marido, (en el que ella había invertido su dote) tenía grandes posibilidades comerciales. Después de años de esfuerzo y de haber obtenido en 1886 la patente para un carruaje de motor con tres ruedas, muy pocas personas se interesaban en lo que entonces se consideraba un estrafalario invento de su media naranja.





Sabiendo que no se puede desear aquello que no se conoce, decidió mostrar al mundo los beneficios del invento de su marido en su viaje a visitar a sus padres. El paso del carruaje a motor por las diversas poblaciones, como era de esperarse, generó gran interés y consiguió con creces la publicidad buscada. Si bien el épico viaje de Bertha, cumplió su cometido en términos publicitaros, (al grado que a más de 133 años estamos hablando del mismo) es importante subrayar que el trayecto, estuvo plagado de dificultades. Además de tener que empujar el auto en varias subidas; hubo que lidiar con descomposturas, cables rotos y falta de combustible; problemas que Bertha se vio obligada a solucionar con astucia y determinación. Ella demostró que para una persona excepcional, los contratiempos son aprendizajes. Tomó nota de todo lo que se podía mejorar del invento de su marido, por lo que su viaje de regreso fue más sencillo y introdujo mejoras en el diseño. Con el tiempo, Bertha inventaría la pastilla de freno para automóviles.


Su épica hazaña fue reconocida en 2008 como una ruta para el patrimonio industrial de la humanidad y es conocida como: Bertha Benz Memorial Route. Éste viaje, además, la convirtió en la primera persona que había realizado un trayecto de distancia considerable en automóvil.


Si bien Karl Benz es considerado el inventor del automóvil, sin aquel azaroso viaje de mujer Bertha Ringer Benz, probablemente su invento hubiera quedado en el olvido. Afortunadamente, no fue así: la empresa de Karl, Benz & Cie., llegó a ser la planta de automóviles más grande del mundo en su época, en 1926 se fusionó con Daimler Motoren Gesellschaft para formar Daimler-Benz, que produce el Mercedes-Benz y es una de las automotrices más exitosas de la Fórmula 1. Hoy, que poderosos bólidos compiten el Autódromo Hermanos Rodríguez por el primer lugar del Gran Premio de la Ciudad de México; tomemos un momento para pensar en Bertha Ringer Benz y sentirnos inspirados por su determinación y coraje. ¡Gracias Bertha!


Buen domingo a todos. Gracias por leerme.




Espero tu opinión dejando un comentario en el blog, en mi cuenta de Twitter @FernandaT o enviando un correo a: info@neteandoconfernanda.com

Ω


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